- Al juez Garzón lo sentamos en el banquillo por intervenir, a instancias de la fiscalía anticorrupción, las comunicaciones realizadas en prisión entre los principales cabecillas de la trama de corrupción Gürtel y algunos de sus abogados, al sospechar que en esas conversaciones se tramaba la evasión de grandes cantidades de dinero al extranjero.
- Pues claro, hay que respetar la confidencialidad de las comunicaciones.
- Bien, entonces qué hacemos con el Sr. Reinares que difunde públicamente en una rueda de prensa los contenidos de la correspondencia privada de la ex-secretaria general de la Sindicatura de Cuentas, entregando a los periodistas una copia de los 54 correos electrónicos robados de la cuenta de correo Gmail de la funcionaria.
- Pues nada, hay que respetar la libertad de expresión.
- Ya, claro.
(Actualización del 13 de Abril: La Sindicatura de Cuentas denuncia un nuevo robo de correos electrónicos.)
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